La defensa de los derechos humanos no puede detenerse por la pandemia: Cuevas Barrón


Participó en el “I Diálogo virtual entre presidentes de los poderes legislativos de Latinoamérica”

Boletín No. 3794


La defensa de los derechos humanos no puede detenerse por la pandemia: Cuevas Barrón


• Participó en el “I Diálogo virtual entre presidentes de los poderes legislativos de Latinoamérica”


• Es fundamental tener democracias cada vez más eficientes e instituciones fuertes: OEA


La pandemia no es razón para retrocesos democráticos ni de violaciones a los derechos humanos; debe ser la oportunidad de rediseñar lo mejor del Estado y construir una sociedad más justa, igualitaria e incluyente, afirmó la diputada Gabriela Cuevas Barrón (Morena), presidenta de la Unión Interparlamentaria (UIP).

Durante el “I Diálogo virtual entre presidentes de los poderes legislativos de Latinoamérica. Legislando, representando y ejerciendo el control político en la nueva normalidad”, refirió que la búsqueda de la democracia y la defensa de los derechos humanos no pueden quedar en pausa. 

“Vienen momentos difíciles y debemos ver por los más vulnerables, las personas más pobres, las mujeres que por lo general quedan al margen y los niños y jóvenes que van a necesitar oportunidades”, subrayó. 

Explicó que existe una crisis política en la que “la amenaza autoritaria está presente, pues hay quienes aprovechan el miedo para engrandecer, afianzar Estados no democráticos. “Las grandes manifestaciones que vemos en el planeta empezaron contra el racismo, pero en el fondo, y lo sabemos bien en América Latina, se trata de igualdad e inclusión, de ser iguales ante la ley y el Estado, en todos los aspectos”.

Junto a la crisis de salud hay brotes de enfermedades que no se han controlado, como el ébola, en África, y en distintas latitudes se enfrentan retos en salud; además, hay una crisis económica que se ha acentuado desde 2008, por lo que se pronunció por lograr un crecimiento económico que se traduzca en empleos, industria, mejores salarios y en bienestar para la sociedad.


COVID-19 pone a prueba vigencia del Estado de derecho

El secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, destacó que la pandemia del COVID-19 está poniendo a prueba la vigencia del Estado de derecho, la funcionalidad del derecho internacional, la capacidad de acción de los sistemas multilaterales y las condiciones necesarias para la gobernabilidad, en donde los parlamentos tienen un rol clave. Es fundamental tener democracias cada vez más eficientes e instituciones más fuertes, con mejores capacidades de actuación. 

Consideró vital preservar prácticas y valores esenciales democráticos, así como la búsqueda de consensos en el parlamento a fin de atender las demandas ciudadanas y fortalecer las instituciones. Añadió que este encuentro reafirma el papel vital que juega el Poder Legislativo en promover y garantizar los elementos básicos de la democracia, y que las y los presidentes aborden retos y soluciones conjuntas ante la pandemia. 

Al anunciar el lanzamiento de la “Guía de parlamentos conectados. Estrategias para la comunicación política de los poderes legislativos de Iberoamérica”, Almagro resaltó que los parlamentos representan el eje más puro de la expresión popular; la nueva normalidad ha evidenciado que la participación parlamentaria debe ser más dinámica, critica y transparente en sus señalamientos, así como fiscalizar las acciones concretas en la conducción del Estado.   


Fortalecerse localmente para tener incidencia internacional

El presidente de la Asamblea Nacional del Ecuador y convocante de este encuentro, César Litardo, señaló que es vital entender que no deben existir posturas políticas ni acciones que enmarquen el debate político en divisiones, toda vez que hay un solo objetivo en el cual todos debemos de pensar: “buscar salvar las vidas de las y los ciudadanos y que la economía de nuestros países se reactive”.

Se manifestó por buscar acuerdos y lazos con ese objetivo; en ello, dijo, los parlamentos son esenciales para ser garantes y consolidar los sistemas democráticos. Consideró importante fortalecerse localmente para tener incidencia internacional. “Invito a que en la pluralidad, unidad y consenso nuestras agendas parlamentarias se adecuen a esta realidad y a las nuevas necesidades que tiene el mundo en este momento”.

Los parlamentos de América, afirmó, deben ser el pilar más fuerte de los sistemas democráticos en toda la región; es necesario que los créditos que necesitan las naciones sean revisados y lleguen recursos frescos que ayuden a reactivar la producción. Relató que su parlamento cuenta son un sistema de sesiones virtuales, lo que ha permitido en estos dos meses de la pandemia aprobar cinco leyes. 


Poderes legislativos, caja de resonancia de la pluralidad

El presidente del Grupo Latinoamericano y del Caribe (GRULAC), Blas Llano, indicó que las sociedades necesitan respuestas ante esta pandemia. Los poderes legislativos, abundó, son la caja de resonancia de la pluralidad de voces e ideas que representan a nuestros pueblos y este diálogo fortalece a la comunidad de naciones que integran a la OEA.

Acordemos las mejores medidas para encontrar el camino de salida a esta situación de emergencia. “No es tiempo de señalar culpables, porque tenemos un enemigo invisible que nos azota a todos. Esta situación de emergencia no puede llevar a romper el Estado de derecho, sino a fortalecerlo con mayor agilidad para tener repúblicas con mayores resultados hacia los ciudadanos; necesitamos un diálogo abierto y transparente, así como acuerdos políticos plurales”. 


Desigualdad, principal problema de América Latina

El presidente del Parlamento Latinoamericano y del Caribe, Jorge Pizarro, llamó a trabajar en la cooperación e integración de los países en tiempo de emergencia a nivel mundial. El principal problema que tiene América Latina para lograr el desarrollo sustentable y sostenible, dijo, son los altos índices de desigualdad en la sociedad; sin embargo, la pandemia hará mayor esa brecha, habrá aumento en la pobreza y en las carencias, ahí es donde se deben buscar los acuerdos entre los congresos con el Ejecutivo.

Sugirió que haya la suficiente coordinación que permita combatir la emergencia sanitaria y garantizar que habrá condiciones para una activación económica que eviten la pandemia social que se sufrirá en materia de desempleo, de alimento y pobreza; por lo tanto, “es fundamental que los ejecutivos entiendan que de este problema no salimos solos, sino de común acuerdo con el resto de la comunidad internacional. Además, habrá desafíos altos en el tema de migración”.


Esta crisis evidencia problemas estructurales de los países

La presidenta de ParlAmericas, diputada Elizabeth Cabezas, aseveró que la crisis sanitaria ha evidenciado y agravado una serie de problemas estructurales de los países, debilidades en el tema de salud, deficiente infraestructura y débiles políticas de cobertura en estos servicios, así como una amplia brecha de desigualdad entre los que más tienen y los que padecen mayores carencias. 

Refirió que algunas proyecciones para la región mencionan que los países de Latinoamérica decrezcan en 5.3 del PIB; 12 millones de personas se sumen a las filas del desempleo; 28.7 millones de ciudadanos entren a los niveles de pobreza y 15.9 millones sean incluidos en el segmento de pobreza extrema. Se pronunció por mejorar los esfuerzos de los países para incrementar los presupuestos y hacer frente a las debilidades. 


Generar bienestar, obligación de líderes políticos 

 El presidente del Parlamento Andino, Víctor Sousa, calificó al COVID-19 como el mayor desafío que la actual generación de líderes políticos enfrentan; un reto de gestión en las políticas sanitarias, de las económicas y de comunicación política. “El error de algunos líderes políticos ha sido el de creer que primero se gestiona y después se comunica. Frente al miedo, la incertidumbre, desempleo, pobreza y el hambre creados por la pandemia, los líderes políticos tenemos la obligación de generar bienestar y comunicar para dar esperanza, fe, tranquilidad y veracidad”.

Se vive, afirmó, la mayor crisis política, social sanitaria y económica que se tenga memoria. Es necesario, dijo, apartarnos del cálculo político y electoral; las acciones deben conducir en procurar soluciones; es momento de pasar de la palabra a la acción, no es momento de excusas y justificaciones; es momento de actuar unidos, dar fe y esperanza a la población.


Se tienen retos y desafíos, pero los superaremos

El vicepresidente del Parlamento Centroamericano (Parlacen), Claudio Marte, resaltó las acciones emprendidas por este organismo para enfrentar la emergencia, en donde se permitió el trabajo digital y validar las 14 resoluciones sobre el tema del COVID-19.

Indicó que se busca desde establecer un registro centroamericano de medicamentos hasta la necesidad de declarar, de carácter universal, la vacuna que se obtenga. “Se tienen, como Parlamento y como Asamblea, retos y desafíos, pero los sabremos superar; somos naciones de fe y saldremos hacia adelante”.


Se debe proteger a la ciudadanía

Víctor Bisonó Haza, coordinador del Grupo de Parlamentarios de Acción Global, resaltó que debido a esta crisis mundial por la pandemia se vive una de las labores más difíciles, que es la de ser legislador, “porque se debe lograr proteger a la ciudadanía”.

Sin embargo, estableció: “Mientras la gente más se sienta parte del proceso de toma de decisiones y entienda que no sólo se trata de una cúpula lejana, mayor identificación habrá con las instituciones. El diálogo siempre será importante y será el camino para que una sociedad avance ante esta prueba que hoy se tiene”.


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Ciudad de México, a 8 de junio de 2020 


DIPUTADA LAURA ANGÉLICA ROJAS HERNÁNDEZ

Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados

Intervención durante el “I Diálogo virtual entre presidentes de los poderes legislativos de Latinoamérica”


Muy buenos días a todas y a todos.

Agradezco, por supuesto, la invitación para participar en este diálogo virtual que reúne a presidentas y presidentes de los poderes legislativos de diversos países latinoamericanos para conservar sobre el papel que tienen los poderes legislativos en la nueva normalidad y la importancia que representa para el futuro de nuestras democracias.

Celebro la iniciativa del presidente César Litardo, de la Asamblea Nacional del Ecuador; del senador Llano, presidente del (inaudible) y del secretario general de la OEA, Luis Almagro, por convocar a las y los presidentes de poderes legislativos de la región.

Este esfuerzo coincide con una reunión similar de hace un par de semanas en la que varios de nosotros participamos para intercambiar información con varias agendas del Sistema de las Naciones Unidas y se enmarca, igualmente, con la próxima conferencia mundial de presidentes de parlamentos organizada por la Unión Interparlamentaria. 

Sin duda, creo que este tipo de reuniones tienen que seguirse celebrando de manera regular.

Entrando en materia, la aparición del COVID ha significado un parteaguas mundial, no sólo en términos sanitarios, económicos y sociales, sino que ha planteado desafíos nunca antes vistos para el funcionamiento de las instituciones democráticas. 

Tanto el Poder Legislativo como el Judicial son los responsables de limitar el ejercicio del Poder Ejecutivo para así garantizar una efectiva división de poderes y el ejercicio de los derechos, así como la rendición de cuentas. 

Sin embargo, en tiempos del COVID debido a las medidas de distanciamiento social, nos hemos visto obligados a hacer un cambio radical en la manera en cómo ejercemos nuestras atribuciones y facultades. 

En el caso de México, nuestro funcionamiento se ha visto limitado justamente en un momento en el que la actividad parlamentaria es sumamente necesaria para discutir adecuaciones presupuestales y legales para hacer frente a la emergencia sanitaria, la crisis económica y para supervisar las acciones del gobierno. 

Por ello, una de las grandes lecciones de esta emergencia es que a la brevedad debemos adecuar las reglas que permitan a las instituciones democráticas, en general, y en particular al Congreso para funcionar a plenitud en cualquier nueva contingencia que se presente en el futuro. 

Si en tiempos ordinarios el Poder Legislativo es importante, en tiempos extraordinarios lo es aún más. 

Y ese es el primer punto relativo a la nueva normalidad, ya que no sabemos cuándo podremos volver a sesionar como lo hacíamos antes, ni si habrá un rebrote de qué magnitud sería o, incluso, la aparición de una nueva pandemia o cualquier otro imponderable. 

La nueva normalidad que prevalecerá mientras no haya una cura o vacuna accesible a todas y todos en el planeta, implicará cambios profundos en la forma en la que convivamos, trabajemos, comerciemos, hagamos política y demás campos de la vida a lo cual deberemos atender en dos ámbitos: el ámbito urgente y el de mediano y largo plazo. 


En efecto, la pandemia evidenció las deficiencias estructurales de nuestros países como los sistemas de salud débiles y fragmentados, una enorme cantidad de personas que trabajan en el sector informal sin ningún tipo de seguridad social y que hoy han quedado en la total indefensión económica.


La desigualdad en acceso a internet y equipo tecnológico para acceder a la educación en línea de millones de jóvenes y niños o, incluso, temas tan básicos como el acceso al agua, han sido evidenciadas nuevamente por la pandemia.


También las violencias hacia las mujeres y las niñas que persiste en nuestras sociedades y que debido al confinamiento en las casas se ha recrudecido. 


Así que creo que en la nueva normalidad nuestro deber es acelerar el paso para corregir estas debilidades. En primer lugar, aprobando medidas económicas para aliviar a los millones de familias que se han quedado sin ingresos, como ya lo han hecho en países como Brasil, Argentina, Chile y otros. Ahora, precisamente en México un grupo importante de legisladoras promovemos un ingreso mínimo vital justamente para aliviar a todas esas personas. 


Evidentemente hay que incrementar los apoyos a las micro, pequeñas y medianas empresas para detener el cierre masivo de éstas y diseñar presupuestos para el siguiente año que privilegien la reapertura de empresas y la recuperación del empleo, al mismo tiempo que fortalezca los sistemas de salud y que sienten las bases de un mucho mejor sistema de seguridad social.


Otro punto que considero de suma importancia son los esfuerzos que deben de tomar los países de manera conjunta en nuestra región para impulsar una agenda de cooperación post-pandemia.


En las últimas semanas en diversos foros y conversatorios se ha reiterado la importancia que tiene el multilateralismo y las iniciativas conjuntas para hacer frente a esta y a futuras emergencias. 


Esta pandemia nos ha demostrado que contrario a lo que pensábamos, nunca estaremos totalmente preparados para enfrentar graves coyunturas. Si bien las consecuencias del COVID son globales, hay regiones más vulnerables, como la nuestra, que por sus índices de pobreza, desigualdad e inseguridad, saldremos afectadas, por eso debemos trabajar unidos.


Y en ese sentido, creo que una de las acciones que debemos impulsar desde los poderes legislativos de la región, es hacer llamados constantes y enérgicos a nuestros gobiernos para que intensifiquen la cooperación regional en ciencia, tecnología e innovación, porque no podemos seguir dependiendo de los países desarrollados para garantizar la salud de nuestras poblaciones, en este caso me refiero particularmente al desarrollo de una vacuna o cura para el COVID o cualquier para enfermedad.


Igualmente creo que es fundamental que desde los poderes legislativos relancemos un compromiso a favor del medio ambiente y en contra del cambio climático. La crisis ambiental continúa y hemos visto un relajamiento de algunos de los poderes ejecutivos de la región, incluido el mío, en cuanto el cumplimiento de las obligaciones ambientales internacionales. Es momento de repensar el futuro de la región bajo niveles económicos y de desarrollo realmente influyentes, justos y sostenibles, un modelo que trascienda nuestro tiempo y siente las bases de un mejor porvenir para la presente y las futuras generaciones.


Encuentros como este, sin duda, son los que nos permiten avanzar hacia esa ruta, estoy segura que los resultados de esta jornada serán muy positivos, e invito a todas y todos a que generemos un mecanismo de seguimiento de esta reunión y que podamos seguir impulsando que estas reuniones se lleven a cabo en seguimiento justamente a los acuerdos a los que lleguemos, así es que en hora buena, muchas gracias y cuenten con México para seguir trabajando por nuestra región y por nuestros representados.


Muchas gracias.


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