El usuario final no debe pagar por la copia privada de contenidos creativos: Sergio Mayer


La remuneración compensatoria a creadores y autores está reconocida desde 1996, pero no se ha regulado

Boletín No.3691

El usuario final no debe pagar por la copia privada de contenidos creativos: Sergio Mayer


• La remuneración compensatoria a creadores y autores está reconocida desde 1996, pero no se ha regulado


• Se realizó el segundo conversatorio virtual “Retribución a la creatividad y derechos de autor: la copia privada”


El presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, diputado Sergio Mayer Bretón (Morena), aseguró: “no vamos a permitir que el usuario final pague el costo de acceso a los materiales de audio, video, artes visuales y trabajos escritos; hablamos de un derecho, no de un impuesto” respecto de la remuneración económica compensatoria a los creadores y autores. 

Durante el segundo conversatorio virtual “Retribución a la creatividad y derechos de autor: la copia privada”, el legislador aclaró que ésta no es una figura nueva en la Ley Federal del Derecho de Autor; está reconocida y existe desde 1996, pero hasta ahora no se ha regulado; hace falta concretar cómo lograr la remuneración económica compensatoria de manera justa; es una deuda histórica con los creadores y artistas, acotó.


Sobre todo, dijo, ante la crisis económica que afecta a todos, la iniciativa que se impulsa en la materia busca un justo beneficio hacia los autores de contenidos originales. Desde ninguna perspectiva permitiremos el incremento de los costos en los dispositivos tecnológicos. “No es un impuesto, sino un derecho. Tampoco es una licencia para hacer uso indiscriminado de la explotación de dichas obras”.

Aseguró que la comisión seguirá trabajando y escuchando sin ningún sesgo a todas las voces; por supuesto, habrá diferencias, pero “no vamos a permitir que el usuario final pague el costo, porque ya se paga por este servicio de tener el acceso a la información creativa a través de las plataformas digitales o dispositivos inteligentes. Esto no se ha definido y proseguirá el análisis y discusión”.

El consumidor es el beneficiario porque tiene acceso a los materiales de audio, video, artes visuales y trabajos escritos mediante las tecnologías, lo que se pretende es que el creador y el autor tengan el control de su material, agregó. 

Visión de los empresarios

Alfredo Pacheco Vázquez, director general de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, expresó su preocupación por los alcances de la iniciativa sobre la copia privada, porque la interpretación no se apega a la realidad al querer hacer responsable a la industria.    

Reconoció que los creadores y autores deben ejercer su derecho a la remuneración sin que éste sea violentado; sin embargo, cuestionó los alcances de la propuesta ante el riesgo de encarecer y disminuir el acceso a los contenidos, donde muchos sectores se verían afectados al adquirirlos: la industria, educación y salud. 

Advirtió que existe una delgada línea divisoria entre la copia privada y la piratería. Pidió no confundir los conceptos, porque podría entenderse la remuneración económica como un permiso para hacer piratería, con los dispositivos y la compra de material virgen que el usuario pudiera adquirir, lo que lesionaría el principio de equidad, toda vez que la industria conecta con otros sectores productivos y sociales.

Centro de Investigación y Docencia Económicas

Víctor Carreón Rodríguez, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), presentó un estudio de las actividades de creación en audio, video, imagen y texto, que detectó una caída sustancial en la industria discográfica y editorial, al pasar su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) de 5.22 a 2.23 puntos porcentuales, de 1998 a 2013.

La producción de audio es la más afectada por la piratería, mientras que las editoriales se dedican a la reimpresión de obras. La creación de contenidos bajó y perdió participación en el mercado, por ello los autores de bienes culturales no reciben un beneficio justo, y de seguir afectadas sus remuneraciones descenderían la oferta y la demanda, porque se reduciría la creación de nuevas obras.

Propuso tomar como punto de partida lo que ya existe en la ley respecto de la copia privada, sin modificarla, y hacer una estimación sobre quién cobra, básicamente los productores e importadores de todos los insumos de contenido que se facilitan, almacenan y reproducen. Pidió no aplicar una política pública que inhiba la compensación a los creadores porque todos perderían. La cultura es un derecho, adujo.

Sistema francés en la copia privada

Charles Henri Lonjon, gerente de Copie France, presentó el sistema francés de la copia privada basado en las estrategias utilizadas en Europa, mediante una técnica que desglosa el nivel de remuneración para cada sector y fija un nivel de remuneración hacia los organismos que vigilan los derechos de autor y la actualización de la información. 

Indicó que a fin de establecer este modelo de la copia privada en Francia se utilizaron servicios de investigación respecto del porcentaje de participación que tienen audio, video, artes visuales y trabajos escritos, con la perspectiva de regular la copia. Una parte del dinero se devuelve a la sociedad de compositores a fin de que el autor tenga una recuperación.

Consideró que México debe actualizar su marco jurídico de la copia privada. Enfatizó que los principios en que se basa nuestro país y las naciones europeas son semejantes. Lo más importante y difícil es adaptarlos a los cambios en el mercado y al proceso de digitalización de registros en los últimos años.


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