Diputadas y diputados fijan postura sobre el dictamen en materia de salud mental y adicciones


Reforma la Ley General de Salud

Boletín No. 5902


Diputadas y diputados fijan postura sobre el dictamen en materia de salud mental y adicciones


• Reforma la Ley General de Salud


• En sesión semipresencial participan integrantes de Morena, PAN, PRI, PT, MC, Encuentro Social, PRD y PVEM


En sesión semipresencial, diputadas y diputados de todos los grupos parlamentarios fijaron sus posicionamientos respecto del dictamen con proyecto de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud, en materia de salud mental y adicciones. 


Reestructura el funcionamiento del sistema de salud mental

De Morena, el diputado Jorge Luis Montes Nieves dijo que la salud mental ha sido un tema abandonado a lo largo de décadas, por lo que es momento de atender esa problemática. Agregó que desde la promulgación de la Ley General de Salud, el capítulo de salud mental ha sido reformado en pocas ocasiones y no ha tenido ningún beneficio tangible. “Se ha mantenido el mismo esquema anticuado y fragmentado que ha estigmatizado y violentado los derechos humanos de pacientes y familiares”.

Agregó que el dictamen establece el andamiaje jurídico necesario para reestructurar el funcionamiento del sistema en salud mental. Con los términos se pasa de un modelo asilar a uno comunitario, con lo que se deja atrás el modelo que permitía el abandono de pacientes y se transita a uno de fortalecimiento y atención temprana.


El dictamen no recoge las observaciones hechas en Parlamento Abierto

Vía plataforma digital, el diputado Éctor Jaime Ramírez Barba (PAN), puntualizó que el dictamen no recoge las observaciones que se realizaron durante su análisis en la Comisión y en Parlamento Abierto; además, no justifica los cambios que introduce en la ley, por lo que genera dudas sobre su alcance e implicaciones.

Puntualizó que uno de los yerros más graves del dictamen es vulnerar el derecho al consentimiento informado de las personas a decidir sobre su internamiento, a recibir tratamiento y establecer medidas coercitivas. “Las y los legisladores del PAN votaremos en contra porque se vulnerará los derechos humanos de quienes debieran ser protegidos por el marco jurídico y hacemos votos por que realmente haya recursos para salud que en este dictamen dice que no habrá un solo peso más”.

 

La iniciativa viola los derechos humanos

La diputada Frinné Azuara Yarzábal (PRI) dijo que están a favor de robustecer el andamiaje jurídico con el objeto de traducirlo en políticas públicas que protejan la salud; sin embargo, la iniciativa atenta contra la salud, calidad de vida y derechos humanos. “Lejos de atender de mejor manera el problema de adicciones, genera confusión; es grave tratar de equiparar a las personas que sufren alguna enfermedad mental con quienes tienen una adicción o discapacidad psicosocial”.

Consideró que la reforma abrirá la puerta para que terceros puedan atentar contra los derechos de las personas con dichos padecimientos. “De aprobarse esta iniciativa todos estaríamos en riesgo de que nuestra libertad y derechos humanos sean vulnerados; por ello, las y los diputados del PRI consideramos que esta iniciativa refleja una visión anacrónica y estigmatizante al usar referentes conceptuales que no son compatibles con las nociones actuales sobre salud mental”. 


Garantizar atención adecuada a los mexicanos

El diputado Jesús Gerardo Puentes Balderas (PT) manifestó estar a favor porque la salud mental es esencial y subrayó que las y los diputados de su fracción parlamentaria tienen el deber de garantizar a la población que en caso de sufrir alguna afección puedan contar con atención adecuada. 

“La salud mental es un estado de bienestar en el que las personas realizan actividades y son capaces de hacer frente al estrés; es el fundamento del bienestar individual y del funcionamiento eficaz de la sociedad, además es fundamental para nuestra capacidad colectiva e individual”, agregó.


El dictamen no cumple con los mínimos básicos

La diputada Martha Tagle Martínez (MC) señaló la necesidad de reestructurar los servicios de salud en esta materia, las políticas de salud deben partir de un nuevo modelo de atención a la salud mental, “pero no nos equivoquemos: la reforma contiene elementos de forma y fondo que van en contra de las recomendaciones de expertos”. 

Destacó la urgencia de contar con una legislación acorde con la realidad, con un modelo de salud mental en México que proporcione las mejores condiciones para las personas usuarias de dichos servicios y una de ellas es el respeto irrestricto a los derechos humanos. Aseguró que el dictamen no cumple con los mínimos básicos, por lo que anunció su voto en contra. 


La salud mental en México “es un enorme problema”; la reforma permitirá atenderlo

El diputado Manuel de Jesús Baldenebro Arredondo (Encuentro Social) dijo que los trastornos mentales afectan a casi el 30 por ciento de la población, impactando con más fuerza al sector de los jóvenes que tienen una tasa de incidencia de suicidio de ocho por cada cien mil. Comentó que según datos del Inegi el 67.4 por de las y los mexicanos tienen sentimientos de depresión alguna vez al año.  

Destacó que la salud mental en México “es un enorme problema”; por ello, esta reforma permitirá atender, diagnosticar y medicar integralmente a la población con algún trastorno mental bajo protocolos que tengan calidad médica y apegada a los estándares internacionales en materia de los derechos humanos.  


No representa un avance para la atención de la salud mental

La diputada coordinadora del PRD, Verónica Juárez Piña, sostuvo que el dictamen no representa un avance para la atención de la salud mental, “no responde a una preocupación compartida por reformar un sistema que reproduce violaciones importantes a derechos humanos y que, al contrario, actúa desde una perspectiva paternalista; no atiende de manera adecuada la calidad y el respeto de las garantías”.

Agregó que estigmatiza, discrimina y violenta a las personas con uso problemático de sustancias y establece la grave posibilidad de privar de la libertad a las personas que sufren trastorno mental o tienen problemas con el uso de sustancias psicotrópicas a través del internamiento sin su consentimiento. Anunció su voto en contra del dictamen porque contraviene los tratados internacionales.  


Se visibiliza la importancia de establecer mecanismos y programas

Desde plataforma digital, la diputada Lilia Villafuerte Zavala (PVEM) señaló que con la reforma se visibiliza la importancia de establecer mecanismos y programas que permitan una mayor sensibilización sobre el problema, así como acciones más concretas y precisas para atender oportunamente los factores que lo fomentan y poder detectar a tiempo la enfermedad y evitar el suicidio. 

Aseguró que las propuestas buscan proteger los derechos a la salud mental de las personas, así como proveer de los instrumentos legales requeridos para la debida atención de las afecciones de pacientes, y combatir los estereotipos. 


Discusión en pro y en contra

A través de plataforma digital, la diputada Cynthia Iliana López Castro (PRI) indicó que esta reforma atenta contra los derechos de los usuarios de servicios de salud mental; “mentira que sea una iniciativa que busque favorecer y proteger la salud mental de los mexicanos”. Comentó que diversas organizaciones y expertos en la materia han expresado su preocupación por que se violentan los derechos humanos.    


Igualmente desde la plataforma digital, el diputado Javier Ariel Hidalgo Ponce (Morena) señaló que esta reforma le da un justo valor al imperante tema de la atención a la salud mental, además de contribuir con otros dos componentes muy relevantes: el de la prevención de adicciones, así como el de la atención a los trastornos por consumo de sustancias.  


La diputada Sarai Núñez Cerón (PAN), desde la plataforma digital, comentó que existe falta de conocimiento e insensibilidad sobre la materia que se busca regular, que es la salud mental; un tema tan importante en el ámbito educativo, laboral, familiar y social como se observa ahora por los efectos del confinamiento derivado de la pandemia y que no se trata de manera integral.   


De Morena, la diputada Edith Marisol Mercado Torres comentó que la reforma encarna la materialización normativa de la reivindicación de los derechos humanos. Subrayó que permite una restructuración del sistema de salud mental de manera que atienda las necesidades de la población, reduzca la brecha de atención y disminuya el estigma en esta materia. 


En contra, la diputada Laura Barrera Fortoul (PRI) dijo que se confunde el concepto de salud mental con adiciones como si fuera lo mismo y no se analiza por separado. “Con esta reforma se pone a las personas con discapacidad mental en una posición muy delicada porque se les hará el tratamiento de adictos cuando son personas con trastornos mentales derivados de causas diferentes y ajenas a las adiciones”.  


A favor, la legisladora Ana Karina Rojo Pimentel (PT) comentó que la promoción de la salud mental consiste en acciones que crean entornos y condiciones de vida que propicien la salud mental y permitan a las personas adoptar y mantener modo de vida saludable. “En nuestra fracción, sabemos de la importancia de las políticas nacionales de salud mental”. 


En contra, la coordinadora de MC, diputada Fabiola Raquel Guadalupe Loya Hernández, señaló que la política de salud en México ha dilatado la integración de otros enfoques a los principales programas de atención a la salud mental, así como aquellos que atienden a las adicciones. “Es claro el sesgo que existe en las definiciones de este dictamen, en él está plasmado un enfoque psiquiátrico y no de derechos humanos”. 


El diputado Cuauhtli Fernando Badillo Moreno (Morena) afirmó que la salud mental es un derecho irrevocable y esencial; sin embargo, el sistema presenta un rezago: los servicios de los hospitales son escasos y la ley es ambigua respecto a la obligatoriedad de presentar programas y estrategias para fomentar la salud mental. “El grupo parlamentario reitera su compromiso con la Agenda 20-30. Nuestro voto es a favor de la salud integral, inclusión social y colaboración intersectorial”.


Vía plataforma Zoom, el diputado Marco Antonio Adame Castillo (PAN) consideró que el dictamen debe revisarse de forma y fondo porque adolece de contenidos fundamentales que pueden ser en perjuicio de personas con enfermedades de salud mental. “Las y los diputados del PAN los invitamos a hacer un alto en este planteamiento y enfocar nuestra respuesta, que siendo necesaria, debe ser responsable, seria y con sustento técnico, científico y financiero. De otra manera no se conseguirá apoyar a quienes más lo necesitan”.


De Encuentro Social, la diputada Carolina García Aguilar refirió que el dictamen es relevante porque establece que la salud mental y las adicciones tendrán carácter prioritario dentro de las políticas de salud y el Estado garantizará el acceso universal, gratuito, igualitario y equitativo para su atención; de esta manera, se considera la salud mental como parte fundamental de una persona.


El diputado Jesús Wenceslao Rangel de la O (PRI) subrayó que esta reforma confunde cada uno de los padecimientos que se pretenden tratar. “No podemos homologar la política de salud mental con la política de adicciones, menos con el enfoque que se pretende en esta reforma”. 


En tanto, el diputado César Agustín Hernández Pérez (Morena) indicó que esta reforma traerá consigo grandes beneficios para la detección oportuna y el tratamiento de los padecimientos de salud mental, ya que reorientará la atención para lograr la plena recuperación y el bienestar de las y los pacientes y subsanará las condiciones críticas en pacientes con autonomía disminuida.


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